Palacio de Christiansborg en Copenhague

Palacio de Christiansborg en Copenhague

El impresionante Palacio de Christiansborg fue la residencia real de la monarquía danesa hasta 1794, cuando se mudaron al Palacio de Amalienborg. Hoy en día, Christiansborg es uno de los monumentos más visitados de Copenhague y sigue prestando servicios ocasionales a la Corona.

Un poco de historia

Los orígenes del Palacio de Christiansborg se remontan al siglo XII, cuando el obispo guerrero Absalón, fundador de Copenhague, mandó construir un enorme palacio donde fijar su residencia. Desde entonces, la familia real danesa ha vivido en Chstiansborg durante siglos, hasta que en 1794 un terrible incendio los obligó a mudarse al Palacio de Amalienborg.

En 1884, un segundo incendio arrasó gran parte de Christiansborg. Tras la tercera reedificación, los arquitectos decidieron colocar tres coronas en la cúspide de la torre para simbolizar las distintas reconstrucciones del Palacio de Christiansborg.

En la actualidad, el Palacio de Christiansborg está al servicio del estado. Es la sede del Parlamento de Dinamarca y de los poderes judicial y ejecutivo; lo que convierte a Christiansborg en el único edificio del mundo en albergar los tres poderes del Estado.

Qué ver en el Palacio de Christiansborg

Las ruinas del palacio

En las ruinas de Christiansborg es posible ver los restos de las dos construcciones anteriores: el palacio de Absalón de 1167 y el palacio levantado tras el incendio de 1794. La exposición también alberga restos de la antigua muralla y el foso, lo que permite recorrer los casi nueve siglos de historia del Palacio de Christiansborg.

Las estancias reales

La parte más interesante de la visita al Palacio de Christiansborg es adentrarse en las estancias reales e imaginar cómo era la vida de la realeza hace varios siglos. Los pasillos del castillo están decorados con retratos de la familia real de Dinamarca y cada habitación cumple una función determinada.

Además de la habitación del rey y de la reina, destacan la biblioteca real, la sala del trono, la sala del banquete y la impresionante sala de tapices. Esta última habitación puede albergar a más de 400 invitados y es la más llamativa del palacio, lo que hace que la reina Margarita II la use para celebrar elegantes eventos internacionales.            

Los establos y las caballerizas

Las caballerizas reales albergan antiguos carruajes de época que han sido utilizados por la familia real danesa a lo largo de la historia de Copenhague. En los establos también es posible ver los caballos de la Corona, al servicio de la Guardia Real.

A mediados del siglo XVIII, los establos del Palacio de Christiansborg llegaron a albergar más de 250 caballos.

Mirador de la torre de Christiansborg

Hay muchos miradores en la capital, pero subir a la torre de Christiansborg es una visita imprescindible en Copenhague. Además, ¡es gratis! La entrada a la torre de Christiansborg permaneció en secreto durante casi un siglo, cuando solo algunos miembros de la realeza podían acceder a la torre más alta de Copenhague.

Hoy en día, la torre alberga varias salas que exponen esculturas y objetos históricos, un restaurante y fotografías que recorren la historia del Palacio de Christiansborg. Las vistas desde la cima permiten ver Christiansborg desde una perspectiva diferente y disfrutar de una imagen panorámica de Copenhague.

Gracias a las tres coronas que rematan la cúspide, la torre de Christiansborg es la más alta de Copenhague, seguida muy de cerca por la torre del Ayuntamiento de Copenhague.  

Horario

Todos los días de 10: a 17:00 horas.
De octubre a abril cierra los lunes.

Precio

Entrada general:
Adultos: 160 DKK.
Estudiantes acreditados: 140 DKK.
Menores de 18 años: entrada gratuita.

Visita guiada por el palacio de Christiansborg 30 €